sábado, 7 de febrero de 2015

PNL y las Palabras Emocionales Hacer un manejo más amplio y rico del vocabulario es un recurso importante que se utiliza en PNL y que puede asegurarnos poderosos resultados. Un aspecto interesante y transformador de la Programación Neurolingüística es hacer consciente el uso de las palabras “emocionales”. Palabras que expresan e inducen emociones, y que muchas veces describen ciertas creencias que salen a la luz… Las palabras que empleamos, no sólo pueden crear emociones, sino también acciones. Además, la mayoría de las creencias, sean estas potenciadoras o limitadoras, se forman con palabras y esto es algo bien estudiado en la PNL. ¿Quién no se ha “sorprendido” a sí mismo usando palabras que -lejos de elevarnos y ayudarnos-,son emocionalmente nocivas y producen un efecto negativo e improductivo sobre nuestras acciones? Si puedes manejar mejor este aspecto aplicando la PNL, hacer más conscientes las palabras que empleas…ampliando tu vocabulario, para comunicar a los demás y comunicarte contigo mismo de mejor forma, sin dudas tus experiencias se pueden expandir y transformar! Las preguntas para enfocarnos en solucionar las cosas, que en la programación neurolingüística se proponen para que seamos parte de la solución y no del problema, también emplean las palabras de determinada forma, a veces incluso usando el poder de la presuposición para inducir estados capacitadores. En definitiva, podríamos citar muchos aspectos en PNL que se basan en la palabra como una herramienta de transformación; no por nada la parte “lingüística” en PNL es tan interesante y rica en contenidos, y es un pilar de esta extraordinaria herramienta para el cambio y la mejora personal y profesional. El poder de la palabra es aprovechado por los grandes oradores, que al comunicar frente a un auditorio, manejan el lenguaje verbal y no verbal con maestría. Y utilizan de manera consciente y deliberada, determinadas palabras para describir y también para generar o inducir emociones poderosas en el publico. Utilizar la PNL para tu crecimiento, implica también hacer conscientes estos aspectos, de manera tal que seas capaz de seleccionar las palabras justas, para describir tus experiencias, para potenciar tus propios recursos y generar emociones que te impulsen hacia adelante. Si aprendes a elegir sabiamente tus palabras, puedes lograr a través de esta vía,un cambio y un poder que tal vez nunca has experimentado. ¿Qué cantidad de palabras empleamos? Hay varios lingüistas que afirman que el vocabulario habitual de una persona promedio, sólo estaría compuesto por entre 2000 y 10000 palabras Según el experto y conferencista de PNL, Tony Robbins, hay unas 3000 palabras que están relacionadas con las emociones humanas. De esa cantidad un poco más de 1000 palabras expresan emociones positivas…mientras que las otras 2000 (aproximadamente) expresan emociones negativas. Robbins dice que por ejemplo, encontró 260 palabras para describir emociones relacionadas a la tristeza (palabras como “abatido”, “afligido”, “apenado”, ”compungido”, etc.) y sólo unas 100 palabras que describen la alegría ( por ejemplo:”contento”, ”alborozado”, ”exultante”, etc.) Observa que también la cantidad de emociones de una persona promedio no es demasiado extensa; por lo general tendemos a experimentar las mismas emociones una y otra vez… frustración, enojo, miedo, depresión, aburrimiento ,etc. Y una de las razones, es que se emplean las mismas palabras para explicarse (interpretar) a sí mismos la experiencia acontecida. Al aprender y practicar PNL es muy importante entonces, tener en cuenta el poder de las palabras. Las palabras que selecciones consistentemente cada día, cada momento, incluso las palabras que empleas en tus pensamientos…sin dudas configurarán tu destino. Desde la programación neurolingüística, sabes que la forma que tenemos de representarnos las cosas en nuestras mentes, determina cómo nos sentimos respecto a la vida. Las palabras son una herramienta básica para representarnos las cosas, y si la palabra empleada es poco atractiva o “nos tira hacia abajo “hay que hacerla consciente y cambiarla! Obsérvate entonces, “escúchate” a tí mismo en diversas situaciones y trata de transformar el vocabulario y reemplazar algunas palabras. El objetivo es sentirse mejor, con mayores recursos. Si tuvimos una experiencia a la que describimos con una palabra complicada o le ponemos el “rótulo” de “fracaso”, seguramente asociaremos esa experiencia a un estado emocional de “fracaso”. Si en cambio la describimos con otra palabra, interpretando que fue un “aprendizaje”, la resinificamos de manera distinta, y veremos esto de una manera más capacitadora, con la posibilidad de mejorar la experiencia la próxima vez. Puedes inventar tus propias palabras en reemplazo de las palabras limitadoras… Algunos ejemplos: Una experiencia que interpretamos como que nos dejó “destruidos”(con esa emoción negativa expresada con esa palabra puntual) podemos cambiarla por “tuvimos un contratiempo”. En lugar de “me siento humillado”…podemos decir…”me siento sorprendido” En lugar de “me siento estúpido”….”me siento descubriendo” En lugar de “me siento perdido”….”estoy buscando” En lugar de “me siento solo”….”me siento disponible” En lugar de “me siento abrumado”….”me siento desafiado/movilizado, etc” Prueba entonces con este simple y poderoso recurso de la PNL enfocándote en las palabras que utilizas y sacándole “poder” a las negativas. Esto puede marcar otra gran diferencia si estableces como hábito, transformar sistemáticamente a tu favor el vocabulario empleado, sea al hablar con los demás o contigo mismo!

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